Bipolaridad

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En DellSer brindamos acompañamiento médico especializado conformado por los siguientes tratamientos:

BIPOLARIDAD

Descripción
Un equipo médico y psicológico, especializado en bipolaridad, da seguimiento al paciente, brinda tratamientos naturales –como la homeopatía, las esencias flores, las microdosis, los ortomoleculares y los fitomedicamentos– y da orientación nutricional. También brindamos terapia mediante un grupo de

Recursos

  • Laboratorios Labiofam (Cuba)
  • Laboratorios Labfarve (Colombia)
  • Laboratorios Healing Herbs (Inglaterra)

Una mirada adaptativa sobre la bipolaridad

En DellSer contamos con un equipo conformado por médicos, psicólogos y terapeutas que acompañan al paciente y a sus familias para que alcancen una mejor calidad de vida. Llámanos al 01 55 5203 7049 y pide una cita con nuestros especialistas.

¿PARA QUÉ SIRVEN?

Las esencias florales ayudan a aliviar o superar los síntomas físicos y los estados de ánimo actuales o los que persisten en el tiempo. Por tratarse de una verdadera medicina vibracional, actúan de igual forma tanto en el plano físico y mental como en los planos más sutiles.

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Flores de Bach

Las esencias del sistema Flores de Bach son parte del tratamiento para pacientes con cáncer, pues palian la intensidad de los padecimientos y permiten largos períodos de ausencia de los mismos. Nuestros terapeutas detectan el perfil y tipo de flores más convenientes para cada paciente.

“Un doctor me recomendó con DellSer y empezaron a tratarme. DellSer para mi es directamente un lugar donde pueden atenderlo y además les van a dar un medicamento que les va a proporcionar una calidad de vida como la mía”.

Sergio Gutiérrez Gonzalez Linfoma

Nuestros especialistas

Dr. Eduardo H. Grecco

Dr. Eduardo H. Grecco

Dr. Alfredo E. Lau López

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Dra. Alicia Ayala

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Dr. Serguei Serrat Román

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿Se cura la bipolaridad?

Es una pregunta que la gente formula de modo equivocada: Se cura o no la persona. Esto depende de muchos factores: tiempo y grado de la enfermedad, carga histórica (traumas, condiciones de vida, etc), tratamientos adecuados, apoyo familiar, actitud personal, entro otros elementos a considerar. De todos modos la bipolaridad, de modo muy general, es posible de ser remitida.

¿Es una enfermedad genética?

Hay fundamentos para sostener que los rasgos psíquicos y físicos de las personas con enfermedad bipolar “…pueden haber surgido en relación con mecanismos adaptativos seleccionados por las presiones de los inviernos crudos y largos y los veranos breves.” (Pedro Retamal). Pero si dejamos tras esta idea que intenta explicar la presencia de una conducta, como disposición, en nuestro mapa genético y nos planteamos la realidad de hoy de la bipolaridad y su funcionalidad en el mundo moderno hay una serie de cuestiones bien interesantes.

“Parece razonable suponer que las características de una persona con temperamento hipertímico puedan ser útiles en una sociedad que tiende a privilegiar la actividad y el desempeño. Son individuos alegres, optimistas y expansivos, cálidos, de fácil contacto y extravertidos, tienden a ser locuaces y divertidos, necesitan pocas horas de sueño, incluso los fines de semana, son activos, emprendedores y realizan actividades imprevisibles, desinhibidos, ávidos de sensaciones, pero pueden ser excesivamente optimistas y confiados y en ocasiones impertinentes, entrometidos y promiscuos. Tales rasgos pueden convertirlos en dedicados al trabajo y otras actividades, obteniendo notorios avances laborales y profesionales, con un optimismo que los convierte en perseverantes y resistentes a la adversidad. Estas personas con facilidad entran en sintonía con su medio ambiente facilitando el contacto interpersonal.

Todo lo anterior nos lleva a sugerir la posibilidad que de alguna forma la transmisión de genes que codifican para la enfermedad bipolar, estaría asociada a la transmisión conjunta de genes que permiten una mejor expresión en el campo de la creatividad llevando a un mejor desempeño en el área laboral y educacional, pero, lamentablemente, en la misma persona al encontrarse en determinada disposición causaría la enfermedad del ánimo.” (Pedro Retamal)
Estas condiciones de mayor plasticidad, creatividad, liderazgo, adaptación a los cambios, pensamiento en imágenes, voraz curiosidad, capacidad para encontrar soluciones inesperadas a los problemas, etc. Son a las que hay que recurrir en las personas con bipolaridad desdichada para ayudarlas a reencauzar su vida y alejarlas del sufrimiento. La genética es un diseño, no la construcción. De manera que tomando en consideración este diseño y los moldeos que la experiencia ha modificado de él, podemos tener una imagen de los caminos que la persona puede recurrir, de los aspectos que puede potenciar para equilibrar aquellos desfavorables. La genética indica una marca, que bien puede ser el resultado de una adaptación que hoy ha perdido su sentido de ser y recorre senderos equivocados. Pero todo consiste en encontrarle un nuevo rumbo. Recordemos: los genes antes fueron experiencia y son disposiciones no destino.

¿Por qué destruyen lo que dicen amar?

Los bipolares son muy eficientes en destruir lo que aman. Un ejemplo. María cuenta que su pareja parece destruir a todos lo que ama. Este relato lo he escuchado muchas veces, tantas que constituye un patrón de vida de las personas bipolares desdichadas. Pero ¿Cuál es la lógica de esta conducta? ¿Cuál es el sentido de lastimar a quien nos ama? El amor posee sombras inconfesables y no se ajusta a la razón, lo que no significa que no tenga significado o que no sea posible imaginar una interpretación. Sucede que cuando una gran desvalorización anida en el interior de alguien no le resulta concebible ser amado. Siente que no merece el amor, que no es digno y, aunque es una equivocación fatal, esta es su única certeza y el miedo lo invade y lo domina el amor aparece y lo envuelve. Y, entonces, debe arrasar al mensajero de ese amor que cuestiona su única seguridad malsana. ¿Es una reacción inadecuada? ¿Es una trampa? Claro que sí, pero es. ¿Es posible salir de este círculo adictivo? Claro que sí. Todos los días lo veo.

¿Cómo diagnosticarla?

La bipolaridad es un funcionamiento inherente a la naturaleza del hombre que cuando se extrema de manera patológica se transforma en un padecer que no hace otra cosa que presentar, de manera exagerada, una cualidad natural de oscilación y flexibilidad emocional.

En muchos estudios se suele acentuar la descripción de cada uno de los polos que integran su estructura, depresión y manía, y en este abordaje se suele perder de vista su esencia: el vaivén rígido, desmedido y exuberante, la incapacidad de integrar polaridades. Y, de tanto centrar la atención en los polos no se ha profundizado la comprensión de los dinamismos propios de su centro ordenador. De modo tal que, es la oscilación desmedida, exagerada, desadaptativa y divalente entre la alegría y la tristeza, lo que define este cuadro y no la depresión o la manía.

Pero no solo hay que reparar en la oscilación. Existen otras serie de rasgos de personalidad tales como la intensidad afectiva, el pensamiento en imágenes, pero sobre todo la carencia de esto que he denominado “eje interior” o giróscopo interno, tan importantes como el ir y venir alternante a la hora de comprender lo que es a bipolaridad. Eduardo

¿Ejerce alguna influencia la bioquímica del cerebro en al bipolaridad?

Escucho a diario la afirmación de que la bipolaridad es producto de la alteración bioquímica cerebral. Y, que esta alteración bioquímica, perturba el funcionamiento del mundo de los pensamientos y afectos de la persona que la padece. En suma, trastornan su psiquismo. Esto es afirmar, que aquello que acontece en nuestro cerebro influye en los procesos mentales. No solo tiene lógica sino que la ciencia da muchos ejemplos demostrables de este punto. Pero, también, es cierto que la mente es susceptible de ejercer acciones sobre las conexiones cerebrales y los neurotransmisores. Hoy las neurociencias enseñan esto y nos dan una serie de pistas de cómo podemos reconfigurar los carriles que nos hacen responder de cierta manera desventajosa y desdichada. Claro esto supone un trabajo de cambio que no siempre estamos dispuestos a llevar adelante. La moneda está en el aire y depende de nosotros provocar o no resultados diferentes. Recuerdo una enseñanza de mi profesor de Biología en la universidad. “Los órganos del cuerpo envejecen con su uso. Pierden vitalidad. El cerebro, por el contrario, mejora con la práctica. El cerebro puede cambiar. Somos nosotros los que hacemos que sus hábitos inadecuados permanezcan.” Entonces, la mente es capaz de cambiar al cerebro.

¿Se pueden dejar los medicamentos?

Todo depende de muchas circunstancias clínicas. Es necesario hacer una evaluación adecuada. Hay personas que deberán tomar de pro vida ciertos remedios, no necesariamente psicofarmacológicos, y otras podrán dejarlos para siempre o por largo tiempo. Dejar se puede, depende de la condición de cada persona. Hoy las terapéuticas han avanzado mucho y existen muchos recursos eficaces de orden natural que permiten lograr un estabilidad a largo plazo.

¿Cuál es la condición bipolar?

La bipolaridad en todas sus formas ha venido a convertirse en una preocupación muy significativa en el campo terapéutico. Esto se ha producido por la convergencia de varios hechos. El primero, se refiere a la ampliación del concepto mismo de bipolaridad que implica, por una parte, no igualar psicosis maníaco-depresiva con bipolaridad y, por otra, la evidencia de que la mayor parte de la bipolaridad acontece fuera del ámbito de las estructuras psicóticas de la personalidad. A esto se le agrega el aporte, hoy aceptado en algunos marcos psiquiátricos y académicos, de que muchas formas bipolares acontecen en el cuerpo como síntomas somáticos.La bipolaridad en todas sus formas ha venido a convertirse en una preocupación muy significativa en el campo terapéutico. Esto se ha producido por la convergencia de varios hechos. El primero, se refiere a la ampliación del concepto mismo de bipolaridad que implica, por una parte, no igualar psicosis maníaco-depresiva con bipolaridad y, por otra, la evidencia de que la mayor parte de la bipolaridad acontece fuera del ámbito de las estructuras psicóticas de la personalidad. A esto se le agrega el aporte, hoy aceptado en algunos marcos psiquiátricos y académicos, de que muchas formas bipolares acontecen en el cuerpo como síntomas somáticos.El segundo factor importante, para el cambio de actitud sobre la bipolaridad, se debe a la aceptación de que muchas otras formas clínicas son, en realidad, encubrimientos bipolares. Por ejemplo, para citar algunos casos  documentados:

• 47% de las mujeres que se quejan de síndrome premenstrual tienen en realidad una depresión crónica bipolar que se agrava antes de la menstruación;

• un porcentaje significativo de las mujeres con depresión postparto sufren en realidad un agravamiento o crisis bipolar; • adolescentes con depresión y síntomas psicóticos asociados tienen (con bastante certeza) en realidad un cuadro bipolar;

• 37% de niños con síndrome de déficit atencional son en realidad bipolares y un porcentaje mayor, 43%, de niños hiperactivos son bipolares;• casi un 45% de adictos al alcohol, las drogas y el sexo son en realidad bipolares.

Un tercer factor, es que los pacientes bipolares son inicialmente mal diagnosticados (se calcula un promedio de entre 9 y 13 años de error diagnóstico) y que más del 60% de bipolares no recibe el tratamiento adecuado.Un cuarto factor es el riesgo: 37% de intentos de suicidios (tal vez sea mayor este porcentaje) se debe al padecer bipolar; el incremento estadístico de la bipolaridad tiene una progresión significativa y cada día más aumenta la demanda por este padecer y se estima que hay en el mundo más de 500 millones de bipolares.Un quinto factor de otra índole y aunque hoy minoritario no deja de tener valor, es el hecho del descubrimiento de la semejanza existente entre los procesos creativos y bipolares que ha permitido indagar sobre una perspectiva nueva sobre la bipolaridad consistente en pensarla como un don y tratar de poner en evidencia que lo que aparece como síntoma en este trastorno es fruto en realidad de talentos no desarrollados.Estos son algunos hechos que hoy día describen el perfil de la situación de la condición bipolar.

¿Qué valor tiene las experiencias y el cerebro en formación de la bipolaridad?

Las experiencias hacen que en el cerebro las neuronas se activen y se desencadene un proceso cuyo resultado es la construcción de una huella. Esta huella se convierte en una vía de facilitación, esto es, se esboza un camino que, una vez que se traza es más factible que la siguiente vez  se vuelva a recorrer. Entonces, a medida que se repite el caminar por el mismo sitio se va formando un hábito que cada día se hace más fuerte. Las conexiones entre las neuronas se vigorizan y así se va conformando un cierto patrón cerebral de respuestas. Si la huella es, por ejemplo, cada vez que hay amor en mi vida algo malo pasa, cuando alguien susceptible de ser amado aparezca voy a resonar con ese patrón y es posible que para evitar el dolor de la pérdida en lugar de acercarme me aleje. Y, esa forma de responder, se hace hábito en la vida. Lo mismo con todo y con cualquier síntoma. Bipolaridad, depresión, angustia, etc., son patrones cerebrales pero, también, hábitos afectivos que actúan, en nosotros, de manera automática. Es posible cambiarlos y este cambio requiere una labor persistente de consciencia. Y, la consciencia, no es un fruto mental sino una vivencia. Cuanto más profundo (no intenso) sea nuestro sentir, más focalizada estará nuestra consciencia y más posibilidades tendremos de cambiar nuestros hábitos desdichados. ¿Pensaste alguna vez que amar es un hábito? ¿Qué sufrir por amor, también, lo es?